
Las poblaciones de chicharrita comienzan a retraerse, salvo en las zonas endémicas, donde aún no hubo heladas importantes
La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis difundió un nuevo informe con datos tomados del 1 al 15 de junio.
Las poblaciones de chicharrita comienzan a retraerse, salvo en las zonas endémicas donde aún no hubo heladas importantes y prevalecen los altos valores, según indicó este viernes el 44º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, con datos tomados del 1º al 15 de junio.
Según explicaron, la plaga vuelve a mostrar comportamientos heterogéneos en las distintas regiones.
Mientras el NOA, el NEA y el Centro-Norte siguieron concentrando las mayores abundancias de chicharritas, el Centro-Sur y el Litoral presentaron una situación de relativa estabilidad y menores niveles poblacionales.
“Esto subraya la necesidad de monitorear activa y sistemáticamente también durante el período otoño-invernal, para comprender la dinámica poblacional estacional de este vector, particularmente en relación con las heladas, y así poder detectar cambios en su distribución espacial y anticipar escenarios de riesgo para las próximas campañas agrícolas”, precisaron.
En la zona endémica del NOA, donde el 76% de las trampas estuvo sobre cultivos de maíz en estado de madurez fisiológica (R6), las poblaciones de Dalbulus maidis continúan siendo altas y se incrementó levemente la proporción de localidades con la categoría de máxima abundancia (más de 100 adultos por trampa), que alcanzó al 83% del total.
En la otra zona endémica, el NEA, donde el 86% de las trampas se instalaron en cultivos de maíz (también predominantemente en R6), las poblaciones de la plaga ser mantuvieron en los altos niveles de abundancia del relevamiento anterior (el 54% con capturas superiores a 100 adultos).

Captura de adultos de D. maidis/trampa, en función de la escala establecida con tonalidad en la gama de azules.
En el Litoral, donde un tercio de las trampas se ubicó sobre maíz, el 90% registró presencia de chicharritas. Si bien la distribución es generalizada, aparece una retracción de las localidades con más de 100 adultos por trampa, que cayeron al 16% del total, desde el 26% del relevamiento anterior. Las mayores densidades poblacionales se dieron en Entre Ríos y Corrientes.
En la región Centro-Norte, donde el 55% de las trampas se instalaron en lotes de maíz, se evidencia una alta presión del vector, que apareció en el 97% del total.
Sin embargo, la proporción de localidades con la máxima abundancia disminuyó del 81% del relevamiento anterior, al 64% en el actual.
Finalmente, en el Centro-Sur, donde el 51% de las trampas monitoreadas se encontraba en cultivos de maíz, siguió predominando la ausencia del vector (47% de las localidades) y los bajos niveles de abundancia (sólo en el 6% se registró la categoría máxima, contra el 13% del registro anterior).
Por último, el informe presenta datos sobre el porcentaje de individuos portadores de Corn Stunt Spiroplasma (CSS) en tres localidades monitoreadas de la región Centro-Norte, que evidencian bajos niveles de portación.
Fuente: TN