Sergio Busso destacó las políticas agropecuarias de Córdoba en una jornada del BID
Buenos Aires
En el marco de una jornada convocada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso, expuso ante representantes del ámbito gubernamental, académico y productivo la solidez de las políticas públicas desarrolladas en la provincia, al mismo tiempo que reclamó acciones urgentes del gobierno nacional.
Durante su presentación, Busso resaltó el programa de Buenas Prácticas Agropecuarias (BPAs), una apuesta provincial que este año alcanza su noveno año consecutivo y que ha evolucionado hasta convertirse en una política de Estado consolidada, producto de una articulación público-privada eficaz.
“La sustentabilidad es un valor y no lo decimos como discurso, lo decimos como políticas públicas, que permanecen en el tiempo”, enfatizó el funcionario
Por otro lado, el ministro realizó fuertes planteos hacia el ámbito nacional. Entre sus demandas se destacó la necesidad de una ley de biocombustibles que fomente el desarrollo del bioetanol a partir del maíz, un insumo en el cual Córdoba se destaca como primer productor nacional, aunque actualmente solo se transforma entre 30 % y 40 % de la producción, muy por debajo del 60 % en Brasil y el 80 % en Estados Unidos. Busso advirtió que, de aprobarse una normativa adecuada, sería factible levantar una planta de bioetanol (como la Bio 4, que da empleo a unas 200 personas) por cada punto porcentual adicional de corte, lamentando que en los últimos 15 años el número de plantas ha permanecido estancado en apenas tres, debido a la falta de “decisión política”.
Asimismo, reclamó la eliminación total y definitiva de las retenciones al sector productivo, recordando que llevan ya 22 años vigentes y cuestionando el destino de esos fondos: “esa plata no vuelve nada al productor”, advirtió, y subrayó la necesidad de avanzar hacia “un modelo más orientado a defender al interior productivo”
Finalmente, Busso puso énfasis en el distintivo régimen impositivo cordobés: los productores aquí pagan únicamente el impuesto inmobiliario, sin afrontar tasas viales ni ingresos brutos, y el 98 % de lo recaudado retornan al sector agropecuario vía un fondo fiduciario. A partir de esta experiencia, instó a promover en el ámbito nacional una reforma tributaria integral que clarifique responsabilidades entre jurisdicciones y alivie la carga al productor.