
Sin caminos y logística no alcanza con producir: el reclamo por infraestructura que planteó el agro en Córdoba
Córdoba.
En la 13ª Jornada de Infraestructura de CAMARCO Córdoba, referentes del sector público y privado analizaron el impacto de los caminos rurales, la infraestructura hídrica y la logística sobre la producción. Nicolás Pino y Sergio Busso pusieron el foco en las condiciones necesarias para mejorar la competitividad y acompañar el crecimiento del agro.
La infraestructura volvió a ocupar un lugar central en la agenda productiva de Córdoba. Durante la 13ª Jornada de Infraestructura de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), representantes de los sectores público, privado y productivo analizaron las condiciones necesarias para que la producción pueda crecer, trasladarse y generar mayor valor.
El encuentro se realizó el jueves 17 de septiembre en Distrito Capitalinas y reunió a más de 750 participantes. En ese marco, el vínculo entre infraestructura y producción agropecuaria fue uno de los principales ejes de debate.
Caminos rurales: una infraestructura clave para producir
Durante el panel “Córdoba en perspectiva: infraestructura para el desarrollo”, el ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso, vinculó directamente la competitividad del sector agropecuario con la disponibilidad y el mantenimiento de infraestructura.
El funcionario puso el foco en los caminos rurales, la infraestructura hídrica, la conservación de suelos y la conectividad, todos aspectos que tienen impacto directo sobre la actividad productiva.
En ese contexto, destacó el funcionamiento del sistema de consorcios camineros, que cuenta actualmente con unas 280 organizaciones y participa del mantenimiento de alrededor de 57.000 kilómetros de caminos rurales.
“El protagonismo lo tienen los productores”, sostuvo Busso al referirse a un esquema que desde hace décadas articula el trabajo del Estado y los usuarios de la red vial rural.
La importancia de esta infraestructura se vuelve especialmente visible durante los períodos de lluvias, cuando el estado de los caminos condiciona el ingreso de maquinaria, el traslado de insumos y la salida de la producción desde los establecimientos agropecuarios.
Pino: producir más también exige poder transportar y agregar valor
La relación entre producción e infraestructura también fue planteada por Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina, durante el panel “De la obra al impacto: infraestructura que transforma”, que compartió con Laura Passerini, presidenta de la Bolsa de Cereales de Córdoba.
Pino sostuvo que Argentina atraviesa un escenario con oportunidades para el crecimiento del sector agropecuario, aunque advirtió que ese potencial necesita estar acompañado por inversiones y condiciones que permitan aprovecharlo.
“La producción y el desarrollo tienen que buscar lugares de encuentro para poder ser realmente virtuosos. ¿Cuál es la herramienta que junta eso? La infraestructura”, afirmó.
En esa línea, señaló que incrementar los volúmenes de producción no resulta suficiente si luego existen dificultades para transportar, industrializar y agregar valor.
El dirigente rural remarcó la necesidad de avanzar en infraestructura vial y ferroviaria y también en la Hidrovía, elementos considerados estratégicos para mejorar la salida de la producción argentina y reducir costos logísticos.
Tecnología y planificación para la infraestructura
Otro de los ejes abordados durante la jornada fue la transformación tecnológica de la obra pública. El ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de Córdoba, Fabián López, destacó el trabajo conjunto con CAMARCO y la incorporación de herramientas como la inteligencia artificial y la metodología BIM.
Esta última permite desarrollar representaciones digitales de las obras e integrar información para su planificación, diseño, ejecución y mantenimiento.
“No sólo construimos infraestructura física, sino también infraestructura digital”, resumió López, quien también mencionó el uso de gemelos digitales para anticipar dificultades y mejorar la gestión de los proyectos.
El ministro también destacó el rol del Estado en la planificación y administración de los recursos destinados a infraestructura y mencionó como ejemplo el esquema aplicado en el sector rural para financiar caminos, canales y conservación de suelos.
Infraestructura como inversión
El presidente de CAMARCO Córdoba, Horacio Berra, fue otro de los referentes que puso el foco en la necesidad de recuperar una mirada de largo plazo.
“La infraestructura no es gasto, es inversión de capital”, afirmó, al plantear que las obras deben planificarse con una perspectiva que trascienda los ciclos políticos.
Berra también advirtió sobre el deterioro de parte de la infraestructura vial y señaló que la falta de mantenimiento representa una pérdida de capital para el país.
Desde CAMARCO remarcaron además que la inversión en infraestructura debe contemplar tanto la construcción de nuevas obras como el mantenimiento de las existentes.
Una agenda que también atraviesa al campo
El cierre de la jornada estuvo a cargo de Gustavo Weiss, presidente de CAMARCO Nacional, quien señaló que el objetivo del ciclo por los 90 años de la entidad es instalar la inversión en infraestructura dentro de la agenda pública.
Según explicó, un estudio económico presentado durante el encuentro plantea que para sostener un crecimiento del 3% anual Argentina debería alcanzar niveles de inversión cercanos al 25% del PBI, con aproximadamente nueve puntos destinados a infraestructura pública y privada, incluido su mantenimiento.
La jornada, que además contó con una ronda de negocios con más de un centenar de empresas y más de mil encuentros comerciales, dejó planteado un concepto que atraviesa de manera directa a la actividad agropecuaria: producir más no depende solamente de lo que ocurre dentro del campo. También requiere caminos transitables, infraestructura hídrica, conectividad y una logística capaz de llevar la producción hacia los mercados y permitir su transformación y agregado de valor.