De Justiniano Posse al Monumental: la historia de Santiago Orizi, el mediocampista que persigue su sueño en River
Con apenas 18 años, el joven futbolista oriundo de Justiniano Posse dejó su pueblo natal para instalarse en Buenos Aires y vestir la camiseta de River Plate.
Por Nicolás Martinazzo
Hoy juega en la Quinta División del club, se forma día a día con disciplina y sueña con debutar en Primera.
De un pueblo del interior a uno de los clubes más grandes del país. Así podría resumirse la historia de Santiago Orisi, un joven mediocampista central que a base de esfuerzo, constancia y sacrificio comenzó a escribir su camino en el fútbol profesional.
Su vínculo con el deporte comenzó desde muy chico, cuando jugaba al fútbol, básquet y tenis en complejo deportivo de Posse.
“Siempre estuve en el club del pueblo. A los 11 o 12 años me surgió la posibilidad de probarme en River, gracias a Martín Demichelis, que me consiguió una prueba. Ahí empezó todo”, recuerda.
Aquella oportunidad fue el primer paso de una historia que sigue escribiéndose en el Estadio Monumental. La prueba superada derivó en su llegada a Buenos Aires, un cambio que, aunque desafiante, fue impulsado por un objetivo claro: “Desde chico sabía que quería jugar al fútbol. Eso me ayudó mucho, además del apoyo de mi familia”, asegura.
Una rutina exigente y el valor de la disciplina
Instalado en Buenos Aires y con el secundario ya finalizado, la vida de Santiago gira en torno al club. “Entreno a la mañana, de 8:30 a 11:30. Por la tarde descanso, aunque miércoles y jueves tengo doble turno. La alimentación y el descanso son claves porque los entrenamientos son muy exigentes”, explica.
Actualmente, Orizi se desempeña como mediocampista central en la Quinta División de River, aunque también puede jugar como interno o central. Al hablar de lo que se necesita para llegar a Primera, es contundente: “Jugar en la primera de River es muy difícil. Tenés que ser disciplinado y tener cabeza. No siempre llega el más talentoso, sino el que más fuerte está mentalmente”.
Sueños, objetivos y raíces intactas
Aunque el sueño de debutar en Primera está cada vez más cerca, Orizi mantiene los pies sobre la tierra: “No me enfoco tanto en el futuro. Pienso en el día a día, en seguir entrenando y esforzándome. Si la oportunidad llega, bienvenido sea”.
A pesar de estar en uno de los clubes más grandes del país, el joven asegura que nunca se planteó cambiar de camiseta: “No tuve propuestas, pero si llegarían no las analizaría. Mi idea es seguir acá y debutar en River. Este club es como mi segunda casa”.
Lejos de su pueblo, Santiago mantiene el contacto con sus afectos: “Trato de ir los fines de semana cuando puedo, ver a mis amigos y familiares. Ellos están muy contentos con lo que estoy viviendo. Mi abuelo siempre decía que iba a jugar acá, así que es un sueño cumplido”.
Con la humildad que lo caracteriza y el talento que lo llevó a vestir la banda roja, Santiago Orizi sigue construyendo su camino en el fútbol profesional. Su historia es la de muchos jóvenes del interior que persiguen un sueño con sacrificio, esfuerzo y convicción. “Gracias a todos los que confían en mí. Espero poder devolverles esa confianza debutando en Primera”, cierra con ilusión.
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