
Brasil y Argentina: por qué las tensiones políticas no frenarían el comercio bilateral
Internacional
Maximiliano Moreno, director del INAI de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, analizó el vínculo entre ambos países y advirtió que las diferencias entre los presidentes no deberían afectar, en el corto plazo, las exportaciones argentinas a Brasil. También señaló las diferencias en las estrategias de negociación comercial y el desafío de avanzar en nuevos acuerdos.
Las diferencias políticas entre los gobiernos de Argentina y Brasil vuelven a poner el foco sobre el futuro de la relación bilateral y el funcionamiento del Mercosur. Sin embargo, en el corto plazo, las tensiones entre ambos presidentes no deberían traducirse en un impacto negativo sobre el intercambio comercial, según el análisis de Maximiliano Moreno, director del Instituto para las Negociaciones Agrícolas Internacionales (INAI) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
“Yo me animaría a decir que en el corto plazo no debería tener un impacto negativo en cuanto al flujo de nuestras exportaciones a Brasil, que es nuestro principal socio comercial”, sostuvo Moreno, al remarcar la importancia estratégica del mercado brasileño tanto para las ventas argentinas al exterior como para las importaciones.
En ese sentido, el especialista recordó que el comercio bilateral se mantuvo a pesar de las diferencias que ya existieron entre los mandatarios de ambos países. No obstante, consideró que es probable que continúen las discrepancias en la agenda externa y en la manera de abordar las negociaciones comerciales internacionales.
Argentina acelera las negociaciones comerciales
Uno de los puntos centrales del análisis es la diferencia de ritmo entre Argentina y Brasil en materia de apertura de mercados y acuerdos comerciales. Según Moreno, Argentina ha mostrado una postura más dinámica y agresiva en la búsqueda de nuevas oportunidades comerciales.
En ese escenario, mencionó los acuerdos negociados bilateralmente, como el alcanzado con Estados Unidos, y la intención argentina de incorporarse a otros espacios comerciales, entre ellos el Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), que reúne a economías de relevancia internacional.
“Todo indica que Argentina va a continuar avanzando por esta línea y hay que ver cuál es la actitud que tiene Brasil”, planteó.
El especialista también señaló que Uruguay ha mostrado iniciativas propias en materia de negociaciones comerciales, pese a que las reglas del Mercosur establecen que este tipo de acuerdos deben negociarse como bloque.
El desafío para el Mercosur
La diferencia de estrategias abre interrogantes sobre el futuro del bloque regional. Mientras Argentina busca acelerar la apertura de nuevos mercados, la posición de Brasil será determinante para definir cómo evoluciona la relación entre los socios y qué margen existe para avanzar en acuerdos comerciales.
Hasta el momento, según Moreno, Brasil ha mantenido una actitud relativamente pasiva frente a los movimientos argentinos, más allá de algunos pedidos de explicaciones y reclamos puntuales.
“Si Brasil no dinamiza y no acciona a la velocidad que quiere implementar Argentina en esta agenda agresiva de captar nuevos mercados, lo más probable es que Argentina siga por su cuenta y hay que ver qué actitud toma Brasil”, advirtió.
De esta manera, el corto plazo aparece marcado por una relativa continuidad del intercambio comercial, aunque con interrogantes sobre la coordinación dentro del Mercosur. La evolución del vínculo entre ambos países dependerá, en buena medida, de la capacidad de compatibilizar sus estrategias y de la respuesta brasileña ante la decisión argentina de profundizar su inserción en los mercados internacionales.